Hay aquì, tantas flores
y cuanta belleza
en la caricia de sus pètalos
que suaves y tersos los dìas
todos, con todas las mañanas
que la flor de sangre
en ese beso de rubì
a labios pùrpuras
como la pasiòn del corazòn
va de polen en cada cardenal
y ave de fuego
en cada manzana roja.
Tantas flores
tan rojos como el fuego
tan intensas
como tu botòn azul
que todos los dìas
como el beso que inflama
la voz de la garganta
se pintan de un naranja
al premio de oro
la delicia en bordes vivos
la hermosura en un contagio
y la ternura en total hechizo
