A veces, es tanta la
mediocrida
d que se convierte en rutina,
tanta que se normaliza, y
se piensa que es lo correcto
y se pasa la mano…
los mediocres son
condescendientes entre ellos,
porque necesitan llegar a un pacto,
porque necesitan alcanzar
la paz sea como sea,
esa paz que les permita vivir…
aunque sea ilusoria,
como la llama que alumbra
sus fríos corazones; y
triste como la luz que guía sus caminos.
d que se convierte en rutina,
tanta que se normaliza, y
se piensa que es lo correcto
y se pasa la mano…
los mediocres son
condescendientes entre ellos,
porque necesitan llegar a un pacto,
porque necesitan alcanzar
la paz sea como sea,
esa paz que les permita vivir…
aunque sea ilusoria,
como la llama que alumbra
sus fríos corazones; y
triste como la luz que guía sus caminos.
Solo caben dos posturas
ante tanta mezquindad…
la batalla y el silencio.
ante tanta mezquindad…
la batalla y el silencio.
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